Reflexión del Evangelio del domingo 1 de junio, escrita por monseñor Felipe Bacarreza Rodríguez, obispo emérito de Santa María de Los Ángeles y presidente del Consejo Directivo de Mutual Pax.
«El Espíritu de Dios es un “Poder de lo alto”, que transforma el mundo infundiendo el amor divino en el corazón del ser humano». Con esta frase, monseñor Felipe Bacarreza nos invita a vivir la Solemnidad de la Ascensión del Señor como un tiempo de espera confiada por el cumplimiento de la Promesa del Padre.
En su comentario al Evangelio de Lucas (Lc 24,46-53), el obispo recuerda que el relato presenta dos momentos clave: la aparición de Jesús resucitado la misma tarde del domingo de Pascua, y su última manifestación, cuarenta días después, cuando fue llevado al cielo. “De esta manera, Jesús concluyó la misión para la cual fue enviado al mundo y, desde entonces, hay Uno de nuestra misma naturaleza humana que, como Hijo de Dios, está sentado a la derecha del Padre”, escribe Bacarreza.
Este tiempo litúrgico, añade, nos abre a la esperanza de una nueva efusión del Espíritu Santo. “Después de celebrar la Ascensión del Señor también nosotros, junto con toda la Iglesia, quedamos a la espera… Imploramos: ‘Envía, Señor, tu Espíritu y renueva la faz de la tierra’”.
Revisa aquí el comentario completo:
Ver comentario del Evangelio completo https://mutualpax.cl/wp-content/uploads/2025/06/27-2025-Ascension-del-Senor-C.-Lc-2446-53.pdf
