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«La astucia de los hijos de la luz consiste en practicar la misericordia en este mundo»

Monseñor Felipe Bacarreza Rodríguez, Obispo emérito de Santa María de Los Ángeles y Presidente del Consejo Directivo de Mutual Pax, compartió su reflexión sobre el Evangelio de este domingo 21 de septiembre (Lc 16,1-13).

 

En su comentario al Evangelio del domingo, Monseñor Bacarreza explicó que la enseñanza de Jesús, aunque transmitida a través de una parábola de difícil interpretación, es firme: “Háganse de amigos con el Dinero (Mamoná) de injusticia, para que, cuando llegue a faltar, los reciban en las eternas moradas”.

El obispo recordó que la vida terrena es pasajera, en contraste con la eternidad: “Los años de nuestra vida son unos setenta, u ochenta, si hay vigor; y la mayor parte son trabajo y vanidad, pues pasan presto y nosotros nos volamos” (Sal 90,10).

Asimismo, destacó que el dinero solo tiene valor en esta vida: “El dinero rige solamente para el tiempo efímero de esta tierra… inevitablemente, llegará a faltar”. Por eso, Jesús enseña a ponerlo al servicio de quienes heredan las moradas eternas: los pobres.

A propósito de la parábola del rico y Lázaro, Monseñor Bacarreza subrayó: “El pobre no pudo acoger al rico en su morada eterna, porque éste no tuvo la astucia de granjearse su amistad en esta tierra”.

Finalmente, recordó que los bienes son un don confiado por Dios: “Dios ha hecho a algunos ricos para que tengan modo de practicar la misericordia con los pobres y a otros pobres para que tengan modo de practicar la gratitud hacia sus benefactores”.

El comentario completo de Monseñor Felipe Bacarreza se encuentra disponible   aquí [43 – 2025 Domingo 25C. Lc 16,1-13

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