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Vivamos el Adviento con un corazón dispuesto: “¡Conviértanse porque está cerca el Reino de los Cielos!”

En su comentario al Evangelio del Segundo Domingo de Adviento (ciclo A), monseñor Felipe Bacarreza, obispo emérito y presidente del Consejo Directivo de Mutual Pax, profundiza en la figura de Juan el Bautista e invita a asumir con seriedad el llamado a la conversión en este tiempo de espera.

Este domingo 7 de diciembre la Iglesia celebra el Segundo Domingo de Adviento, y el Evangelio nos presenta nuevamente a Juan el Bautista, figura clave en este tiempo litúrgico. En su reflexión, monseñor Felipe Bacarreza explica que Juan irrumpe con fuerza en la historia anunciando un mensaje directo y urgente: «¡Conviértanse porque está cerca el Reino de los Cielos!».

El obispo destaca que Mateo retoma el testimonio de Marcos, pero lo inserta en un contexto más amplio para mostrar la continuidad entre la historia de Jesús y la misión profética de Juan. Aun así, señala un detalle que sorprende: Mateo enlaza estos episodios diciendo “En aquellos días”, una expresión que —según explica— «nos deja perplejos, porque los hechos anteriores y la predicación de Juan no ocurrieron en los mismos días; entre uno y otro episodio pasaron muchos años».

Sobre la figura del Bautista, monseñor Bacarreza subraya su gran influencia espiritual:

«Acudían a él Jerusalén, toda Judea y toda la región del Jordán»,

y añade que muchos sellaban su propósito de conversión con el bautismo en el río Jordán, “confesando sus pecados”.

La conversión, recuerda el obispo, no es un acto superficial, sino «una inversión de dirección en la vida», y Juan insiste en que no puede ser postergada:

«La conversión no puede postergarse… Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles».

En su análisis, el comentario también resalta la figura profética de Juan
«Este es aquél de quien habla el profeta Isaías cuando dice: ‘Preparen el camino del Señor, enderecen sus sendas’»,
aunque el obispo explica que Mateo adapta el sentido original para mostrar cómo Juan prepara el corazón de las personas para recibir al Mesías.

Asimismo, hace una lectura profunda del anhelo de Israel por el “Día del Señor” y señala la grandeza del misterio revelado en Cristo:

«Ninguno de los profetas conoció el misterio de la Santísima Trinidad… Nosotros, que conocemos este misterio y vivimos de él, somos más bienaventurados».

Finalmente, monseñor Bacarreza concluye recordando que el Adviento es un tiempo dado para acoger la presencia de Jesús hoy y para esperar su venida gloriosa:
«Jesús está viniendo hoy cada día… y podemos recibirlo en nuestro corazón».
Por eso, insiste con la misma fuerza que Juan:

«¡Conviértanse!»

Desde Mutual Pax invitamos a todos nuestros sacerdotes beneficiarios y comunidad a leer el comentario completo y a vivir este tiempo de Adviento con apertura y esperanza.02 – 2026 Adviento 2A, Mt 3,1-12n como cumplimiento de las Escrituras:

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