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El Bautismo del Señor: el Hijo amado que asume nuestra condición

En la fiesta del Bautismo del Señor, el obispo emérito Felipe Bacarreza Rodríguez invita a contemplar el inicio del ministerio público de Jesús y la revelación del misterio trinitario, donde el Hijo de Dios se pone en la fila de los pecadores para cumplir toda justicia

Este domingo, la Iglesia celebra la Fiesta del Bautismo del Señor, una solemnidad que marca el cierre del tiempo de Navidad y, al mismo tiempo, el comienzo de la vida pública de Jesús. Así lo explica monseñor Felipe Bacarreza Rodríguez, obispo emérito de Santa María de los Ángeles y presidente del Consejo Directivo de Mutual Pax, en su comentario al Evangelio según san Mateo (Mt 3,13-17).

El relato evangélico presenta a Jesús ya adulto, que llega desde Galilea al Jordán para ser bautizado por Juan. No lo hace porque necesite conversión, sino para asumir plenamente la condición humana. Como señala el obispo Bacarreza, Jesús “se pone en la fila de los pecadores”, dando un paso decisivo en su camino de obediencia al Padre.

«Recibiendo el bautismo de Juan, siendo Él absolutamente libre de pecado, se hará obediente hasta asumir también la condición de pecador, y así cumplirá “toda justicia”», explica el obispo.

Este gesto, aparentemente desconcertante, manifiesta el modo en que Jesús vive su misión: desde la humildad y la entrega total. En ese momento, además, ocurre una revelación fundamental para la fe cristiana. Al salir Jesús del agua, se abren los cielos, desciende el Espíritu Santo en forma de paloma y se oye la voz del Padre.}

«En el contexto de ese bautismo se revela Dios, por primera vez, como una Trinidad de Personas divinas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo», destaca monseñor Bacarreza.

La voz del cielo proclama: «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco». Con estas palabras, se retoma y se transforma la profecía del “Siervo del Señor” anunciada por Isaías. Ya no se trata solo del siervo sufriente, sino del Hijo amado, que asumirá el dolor y la muerte para traer salvación a todos.

«El que murió en la cruz por nosotros, el Siervo del Señor, es el Hijo de Dios», subraya el presidente del Consejo Directivo de Mutual Pax.

El Bautismo de Jesús no solo inaugura su ministerio, sino que anticipa también el sentido de nuestro propio bautismo. En él, cada creyente es incorporado a la vida nueva en Cristo y reconocido como hijo de Dios.

El Evangelio de Mateo comienza y termina recordando esta verdad central: Dios está con nosotros, y nos envía a anunciarlo a todos los pueblos, bautizando en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

«Ese es el efecto del Bautismo en el Espíritu Santo, que administra hoy Jesús en la persona de sus ministros», concluye monseñor Bacarreza.

👉 Te invitamos a leer el Evangelio completo del Domingo del Bautismo del Señor y profundizar en este misterio de fe en el sitio web 07 – 2026 Bautismo del Señor A. Mt 3,13-17

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