Iniciar un nuevo año es una oportunidad para volver a lo básico y priorizar el autocuidado. A través de la cápsula de enero, el psicólogo Leonardo Castillo invita a dejar las exigencias excesivas y optar por hábitos simples, realistas y sostenidos que favorecen la salud física, mental y emocional.
El comienzo de un nuevo año suele venir acompañado de expectativas, propósitos y deseos de cambio. Sin embargo, muchas veces esa motivación inicial se transforma en metas difíciles de sostener, generando frustración y desgaste. Por eso, la cápsula de autocuidado del mes de enero, impulsada por Mutual Pax y realizada por el psicólogo Leonardo Castillo, propone un enfoque distinto: comenzar el año cuidando lo esencial.
“El verdadero autocuidado no parte desde metas imposibles, sino desde escuchar el cuerpo, la mente y volver a lo básico”, explica Leonardo Castillo, destacando que cuidarse desde lo cotidiano es un acto preventivo que impacta positivamente en la salud a lo largo de todo el año.
Tras las fiestas y los cambios de rutina propios de fin de año, el cuerpo necesita adaptarse gradualmente. Alteraciones en el sueño, exceso en la alimentación o una disminución de la actividad física pueden afectar el ánimo y la energía. En ese contexto, el inicio del año se presenta como un buen momento para reorganizar hábitos simples, sin apuro ni exigencias desmedidas.
“Establecer horarios regulares de sueño, retomar caminatas suaves, volver a una alimentación equilibrada o darse pausas reales durante el día son gestos pequeños, pero muy significativos”, señala el profesional. Y agrega: “No se trata de hacerlo todo perfecto, sino de hacerlo posible y sostenido en el tiempo”.
Menos exigencia, más constancia
Diversos estudios coinciden en que los cambios graduales y realistas tienen un impacto mayor en la salud que los esfuerzos intensos de corta duración. Caminar entre 20 y 30 minutos diarios, mejorar la hidratación o reducir el estrés cotidiano aporta beneficios concretos al corazón, la mente y el bienestar general.
“Cuidarse no significa exigirse más, sino tratarse mejor”, afirma Castillo, subrayando que la constancia es clave para que los hábitos saludables se mantengan en el tiempo.
