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Autocuidado en verano: disfrutar el sol con atención y prevención en la adultez mayor

La nueva cápsula de autocuidado de Mutual Pax invita a vivir el verano como una oportunidad de bienestar físico y emocional, promoviendo hábitos simples que permiten prevenir riesgos asociados al calor y a la exposición solar.

El verano es una estación que invita al descanso, a disfrutar de la luz natural y a realizar más actividades al aire libre. En la adultez mayor, esta época del año puede transformarse en una valiosa oportunidad para fortalecer la salud física y emocional, siempre que se viva con atención, prevención y autocuidado. Así lo plantea la nueva cápsula de autocuidado de Mutual Pax, realizada por el psicólogo Leonardo Castillo, dirigida a los sacerdotes beneficiarios de la institución.

“La mayor exposición a la luz solar durante el verano favorece la producción de vitamina D, fundamental para la salud ósea y muscular, además de mejorar el ánimo y regular los ciclos de sueño”, explica el profesional. A ello se suma que los días más largos facilitan la actividad física moderada, como caminatas o ejercicios suaves, y promueven el encuentro social, un factor clave para el bienestar emocional y la prevención de la soledad.

No obstante, el verano también presenta desafíos que no deben subestimarse, especialmente en la adultez mayor. “Con el paso de los años, la sensación de sed disminuye, lo que aumenta el riesgo de deshidratación. El calor excesivo puede generar cansancio, mareos, confusión e incluso golpes de calor, sobre todo cuando se permanece mucho tiempo al sol o en espacios poco ventilados”, advierte Leonardo Castillo.

Otro aspecto central del autocuidado estival es la protección de la piel. “La piel de las personas mayores es más delgada y sensible, por lo que es más vulnerable a quemaduras y lesiones cutáneas. Usar protector solar de amplio espectro, reaplicarlo con regularidad, utilizar gorros y lentes de sol, y evitar la exposición directa entre las 12 y las 16 horas es fundamental para prevenir daños mayores”, señala el psicólogo.

La cápsula enfatiza que el autocuidado en verano no requiere grandes cambios, sino pequeños ajustes sostenidos en el día a día: hidratarse de forma constante, vestir ropa liviana y clara, respetar los tiempos de descanso, mantener una alimentación liviana y realizar actividad física en horarios más frescos. “Son hábitos simples, pero muy efectivos para mantener la energía, la autonomía y prevenir complicaciones de salud”, destaca.

En síntesis, el verano puede ser una etapa de bienestar y vitalidad si se vive de manera consciente. “Escuchar el cuerpo, protegerse del sol y cuidar la hidratación permite disfrutar esta estación con mayor seguridad. Cuidarse hoy es una forma concreta de proteger la salud y la calidad de vida a largo plazo”, concluye Leonardo Castillo.

 

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