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“Escúchenlo”: la invitación del Padre en el monte de la Transfiguración

En el II Domingo, 1 de marzo del 2026,  de Cuaresma (Mt 17,1-9), el obispo Felipe Bacarreza Rodríguez invita a contemplar la Transfiguración del Señor como confirmación de la fe en Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, y a escuchar hoy su Palabra en comunión con la Iglesia.

En su comentario al Evangelio del II Domingo de Cuaresma, correspondiente al 1 de marzo de 2026 (Mt 17,1-9), mons. Felipe Bacarreza Rodríguez, obispo emérito de Santa María de Los Ángeles y presidente del Consejo Directivo de Mutual Pax, profundiza en el misterio de la Transfiguración del Señor como revelación divina que confirma la confesión de fe de Pedro.

El obispo explica que el relato evangélico se vincula estrechamente con la confesión del apóstol: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”. Sin embargo, aclara que esta afirmación supera la comprensión humana: “Lo que Pedro ha declarado supera todo lo que puede alcanzar el ser humano con su inteligencia; a él se lo ha revelado el Padre que está en el cielo”.

Revelación de la identidad divina de Cristo

El episodio de la Transfiguración, leído este año según el Evangelio de Evangelio según San Mateo, manifiesta por un instante la gloria divina de Jesús. “Al expresar lo ocurrido a Jesús en ese monte alto con la expresión ‘transfigurar’, lo que quiere decir el evangelista es que retomó, por un momento, su forma de Dios”, señala el obispo.

El relato describe: “Su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz”, utilizando la luz como símbolo de la divinidad. Para mons. Bacarreza, lo vivido por Pedro, Santiago y Juan fue una auténtica experiencia de Dios.

Ante esa manifestación, Pedro exclama: “Señor, bueno es estar nosotros aquí”. Esa expresión, que da título al comentario, refleja el deseo humano de permanecer en la presencia divina.

“Escúchenlo”: una palabra para hoy

El momento culminante ocurre cuando la voz del Padre confirma la identidad de Jesús: “Este es mi Hijo, el Amado, en quien me complazco”. Y añade una orden dirigida a todos: “Escúchenlo”.

El obispo destaca que esta indicación marca un paso decisivo en la historia de la salvación: “En adelante, en lugar de una ley escrita y de los anuncios proféticos, se nos presenta una Persona y su palabra divina”.

Esa Palabra —subraya— es la que la Iglesia continúa proponiendo a lo largo del tiempo, en fidelidad a la misión confiada a Pedro y a sus sucesores.

Oración por la Iglesia

En la parte final de su reflexión, mons. Bacarreza invita a orar por el Santo Padre ante las decisiones que enfrenta en el ejercicio de su ministerio. “Debemos orar por el Santo Padre en la certeza de que lo que él decida será lo que Dios decida”, afirma, recordando la promesa del Señor a Pedro: “Lo que tú ates en la tierra quedará atado en el cielo”.

En este tiempo de Cuaresma, la Transfiguración se presenta como un llamado a fortalecer la fe en Cristo y a escuchar su voz con renovada confianza.

👉 Lea el comentario completo del Evangelio aquí 14 – 2026 Cuaresma 2A. Mt 17,1-9

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