El sacerdote de la diócesis de Melipilla y beneficiario de Mutual Pax finalizó los 42 kilómetros en 3 horas, en una de las competencias más masivas de Europa.
Más de 33 mil corredores participaron el pasado domingo 15 de marzo en la Zurich Marató Barcelona 2026, que recorrió las principales calles de la ciudad en una jornada marcada por el deporte y la superación personal.
Entre ellos estuvo el padre Álex Ponce, quien completó por primera vez una maratón internacional, alcanzando la meta en un tiempo de 3 horas, tras un año de preparación.
Desde Barcelona, el sacerdote compartió su emoción por este logro, vivido también como una experiencia espiritual.
“Estoy muy contento y muy agradecido de Dios por esta hermosa oportunidad de poder estar aquí en la Maratón de Barcelona. Es un tiempo de gracia, un tiempo de bendición”, expresó.
El desafío de los 42 kilómetros no solo significó una meta deportiva, sino también una forma concreta de vivir el autocuidado en medio de su vocación sacerdotal.
“He preparado estos 42 kilómetros con dedicación, pero más que la meta, esto es una oportunidad para dar gracias a Dios”, señaló.
El padre Álex destacó además el apoyo recibido durante este proceso, valorando el acompañamiento que hizo posible su participación.
“Quiero agradecer especialmente a Mutual Pax por su apoyo y acompañamiento, por ser parte de este proceso que también vivo desde el deporte”, agregó.
Actualmente párroco de la parroquia San Antonio y colaborador en la pastoral familiar y el tribunal eclesiástico, el sacerdote subraya la importancia de integrar el cuidado personal en la vida ministerial.
Su experiencia en Barcelona refleja cómo el deporte puede ser un camino de equilibrio y bienestar integral, fortaleciendo tanto la salud como la vocación.
Este desafío llega además en un momento especial de su vida, ya que el próximo 9 de abril celebrará 15 años de sacerdocio, lo que otorga un significado aún más profundo a esta experiencia personal y espiritual.
Desde Mutual Pax, este tipo de iniciativas buscan promover el autocuidado de los sacerdotes, reconociendo que el bienestar físico y emocional es clave para el servicio pastoral.
La participación del padre Álex Ponce en esta maratón internacional se convierte así en un testimonio concreto de que el cuidado personal también es parte esencial de la entrega a los demás.








