Saltar al contenido

“La mies es mucha y los obreros pocos”: llamado a renovar la misión y el compromiso evangelizador

En su comentario al Evangelio del domingo 14 de junio (Mt 9,36-10,8), el obispo emérito de Santa María de Los Ángeles y presidente del Consejo Directivo de Mutual Pax, Mons. Felipe Bacarreza Rodríguez, reflexiona sobre la compasión de Jesús ante una humanidad necesitada de orientación y esperanza, destacando la urgencia de nuevos discípulos comprometidos con el anuncio del Evangelio.

Con el regreso al Tiempo Ordinario después de la Cuaresma, la Pascua y las recientes solemnidades litúrgicas, la Iglesia retoma este domingo la lectura continua del Evangelio según san Mateo. En este contexto, el Evangelio presenta a Jesús contemplando a la multitud con profunda compasión, al verla “vejada y abatida como ovejas que no tienen pastor”.

Para Mons. Felipe Bacarreza, esta imagen no describe únicamente a la multitud que acompañaba a Jesús en su tiempo, sino también a la humanidad actual, que continúa enfrentando el desafío de encontrar sentido, verdad y esperanza en medio de múltiples incertidumbres.

“Al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor”.

El comentario recuerda que, tras el Sermón de la Montaña, el Evangelio de Mateo presenta una serie de signos y milagros que revelan el poder de Jesús sobre la enfermedad, el sufrimiento, el mal e incluso sobre el pecado. Sin embargo, el centro del mensaje no está solo en los prodigios, sino en la misión que nace de la compasión de Cristo.

A partir de esta realidad, Jesús formula una afirmación que sigue teniendo plena vigencia para la Iglesia de hoy:

“La mies es mucha y los obreros pocos”.

Mons. Bacarreza señala que esta expresión adquiere una fuerza especial en nuestro tiempo, considerando el crecimiento de la población mundial y la necesidad permanente de anunciar el Evangelio. Frente a esta realidad, Jesús entrega una respuesta concreta:

“Rueguen al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies”.

El Evangelio también relata el llamado y envío de los Doce Apóstoles, a quienes Jesús comparte su propia misión y les concede autoridad para sanar y liberar. Se trata de una vocación que nace de una llamada personal y que tiene como finalidad servir a los demás y anunciar la cercanía del Reino de Dios.

Aunque en un primer momento la misión estuvo dirigida al pueblo de Israel, el comentario recuerda que, tras la resurrección, Cristo la extenderá a todas las naciones. Por ello, el llamado a ser discípulos y testigos del Evangelio continúa vigente para cada bautizado.

Según destaca Mons. Bacarreza, las palabras finales del Evangelio de Mateo siguen resonando hoy con fuerza: la misión no terminó con los Apóstoles, sino que se prolonga en la vida de toda la Iglesia.

Una invitación para hoy

En este domingo, la reflexión invita a mirar el mundo con los mismos ojos de Jesús, reconociendo las necesidades espirituales y humanas de quienes nos rodean. La petición del Señor sigue siendo actual: rezar por nuevas vocaciones y asumir, cada uno desde su propia realidad, el compromiso de ser testigos del Evangelio.

Revisa el comentario completo de Mons. Felipe Bacarreza Rodríguez en Mutual Pax y profundiza en el mensaje del Evangelio de este domingo.29 – 2026 Domingo 11A. Mt 9,36-10,8 (1)

Ir al contenido