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Delegados diocesanos fortalecen su misión junto a Mutual Pax

Representantes de distintas diócesis del país participaron en una jornada de formación, reflexión y diálogo para fortalecer el acompañamiento a los sacerdotes, promoviendo el autocuidado, la prevención y el compromiso con su bienestar integral.

«¿Quién cuida al cuidador?» La pregunta planteada por el padre José Antonio Varas, nuevo delegado de la Arquidiócesis de Santiago, resumió el sentido de la Junta General de Delegados Diocesanos de Mutual Pax 2026. En un encuentro marcado por el intercambio de experiencias y la reflexión sobre los desafíos actuales del clero, los participantes coincidieron en la importancia de fortalecer el cuidado de quienes dedican su vida al servicio pastoral.

Representantes de distintas diócesis del país se reunieron, en la Casa de Oración Los Domínicos de  Santiago, el pasado 8 de julio,  para participar en la Junta General de Delegados de Mutual Pax, instancia que reunió espacios de formación, rendición de cuentas, reflexión pastoral y diálogo. Durante la jornada se celebró la Eucaristía, se presentó la Memoria y Balance 2025 y se profundizó en el rol que cumplen los delegados diocesanos como vínculo entre Mutual Pax y los sacerdotes de cada Iglesia particular.

La  Misa fue presidida por Mons. Felipe Bacarreza Rodríguez, presidente del Consejo Directivo de Mutual Pax, quien invitó a comprender el discipulado como una experiencia de vida: «Ser discípulo no era solo recibir lecciones, sino convivir y seguir al maestro, aprendiendo de su vida y ejemplo. La enseñanza era vivencial, no académica, y el objetivo era imitar al maestro en todo momento.»

Uno de los momentos importantes fue la exposición de Carolina Aguilera, quien desarrolló, mediante una metodología participativa, el rol del delegado diocesano y su misión de acompañar a los sacerdotes.

«El objetivo general de este encuentro es motivar a ustedes a asumir con excelencia este rol que les ha sido asignado como un enlace entre la diócesis y la Mutual Pax, comprendiendo su propósito, su misión, las responsabilidades, las competencias que deberían desarrollar para poder ejercerlo.»

Una realidad que interpela

Los testimonios de los delegados permitieron conocer los desafíos que enfrentan las distintas diócesis, especialmente en materia de salud, envejecimiento del clero y prevención.

El padre Jaime Ortega, delegado de la Diócesis de Linares, destacó la importancia de los beneficios que entrega Mutual Pax para un presbiterio cuya edad promedio supera los 65 años.

«Los convenios son los que más nos ayudan a nuestro día a día de servicio y de la pastoral que realizamos.»

Respecto a la salud mental, agregó:

«La salud mental es un tema que, sin duda, lo hemos planteado. Es una dolencia, podríamos decir, que es como invisible, porque nos cuesta mucho poder decirnos: ‘¿Sabe qué? Me siento agotado, me siento cansado’. Pero no un cansancio físico, sino ese cansancio mental… Encuentro tan positivo que se esté integrando también ese ítem.»

Desde la Diócesis de Talca, Mauricio Jacques  valoró el encuentro como una instancia de confianza y transparencia institucional.

«Es un encuentro muy positivo, porque primero nos dan a conocer todos los movimientos que hace la Mutual Pax, que son tan importantes, en una transparencia total.»

Y añadió:

«Para nosotros, la Mutual Pax es una institución fundamental para que podamos tener una buena vejez y una buena prestación médica cuando la situación lo requiera.»

Cuidarse para servir mejor

La jornada también permitió escuchar la experiencia de quienes este año asumieron por primera vez el servicio de delegado diocesano.

El padre José Antonio Varas, de la Arquidiócesis de Santiago, destacó la importancia del autocuidado como parte del ministerio sacerdotal.

«Uno se esmera mucho en servir, en estar con las personas, en entregarse, pero también uno tiene que aprender a prevenir, a cuidar, y así también estar con la mejor disposición para ayudar a los demás… En el fondo, todo esto es para que nosotros podamos servir mejor a los demás.»

Por su parte, el padre Sergio Barahona, de la Diócesis de San Felipe, hizo un llamado sencillo y directo a sus hermanos sacerdotes.

«De repente, nosotros los curas somos muy descuidados por nosotros, y es necesario hoy día, para prestar un buen servicio, tratar de estar de mejor manera posible de salud. Por tanto, hazte los chequeos, no seas porfiado. Principalmente eso, déjate querer y cuídate.»

La jornada fue coordinada por Nelda Campos, secretaria ejecutiva de Mutual Pax, quien presentó la Memoria y Balance 2025 y condujo el desarrollo del encuentro, reafirmando el compromiso de la institución con una gestión transparente y al servicio de los sacerdotes.

Como signo de envío, cada delegado recibió una sencilla imagen de la Virgen María, recordando que la misión de Mutual Pax no solo se expresa en beneficios y programas de salud, sino también en el acompañamiento cercano y fraterno a los sacerdotes de todo Chile.

 

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